Sobre este tipo de cooperaciones deben los pueblos y organizaciones tener decisiones en todo los aspectos como políticos, operativos y administrativos.
En los demás países, existen iniciativas como del CONDENPE - PRODEPINE en Ecuador; Vice Ministerio, en Bolivia; CONAPAA, en Perú; Defensoría del Pueblo, en Colombia. Los tres primeros casos citados, aunque se lleven a cabo en donde hay mayoría de población indígena y con una visibilidad significativa, los resultados en nuestro favor no son importantes.
La problemática más aguda se manifiesta en Guyana, Surinam y Guyana Francesa. En los dos últimos, ni siquiera somos reconocidos, lo que representa un gran desafío. Las razones son de orden cultural, corrupción, protagonismos errados, confusión con los sectores campesino, afro, sindical, político partidario, etc. Estos factores han imposibilitado impulsar nuestros propósitos, planes, programas y proyectos con visión como pueblos, organizaciones o movimiento indígena.
Si actualmente hacemos una evaluación de la cooperación con pueblos indígenas, podemos concluir que sus efectos no son los mejores, porque es el producto y resultado de imposiciones, que generan dependencias y debilitan procesos organizativos ya existentes.
También se concluye que han servido para apropiarse de nuestros conocimientos e informaciones, transformando a la cooperación en un negocio rentable para la gran mayoría de proyectos financiados por gobiernos o empresas y que a falta de información, avalamos sus intereses, acciones los que hablan de autonomía, incluso de libre determinación, pero imponen sus reglas y condiciones, impidiendo el ejercicio de nuestros derechos y el desarrollo de procesos organizativos propios.
En este sentido, se plantea que los organismos internacionales deben adoptar políticas de cooperación directa, respetando nuestra autonomía y que contribuyan para la ejecución e implementación de nuestras acciones prioritarias como las definidas por la AIA, y no de acuerdo a los propósitos e intereses de los organismos financieros.
La COICA plantea que los gobiernos establezcan en cada presupuesto de los Estados Nacionales rubros específicos de cooperación con nosotros como Pueblos Indígenas, sobre la base de nuestras prioridades y en estrecha coordinación con nuestras organizaciones.
Nuestra visión:
La visión de la COICA, sobre la cooperación está orientada hacia un objetivo mayor que es la Sosteniblidad Humana, que “Busque afirmar principios y valores, donde el ser humano sea sostenible, con acciones sociales justas que nos permitan vivir con dignidad en nuestros territorios y recursos, sin mendigar en las grandes ciudades” Por mas beneficio que traiga una explotación, no justifican la eliminación de ninguna persona, mucho menos de un pueblo .
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