Nuestras economías indígenas de reciprocidad, base de pervivencia milenaria, son las más afectadas en los cambios estructurales impuestos por los Estados y los gobiernos de turno. Actualmente vivimos cercados por los intereses y conflictos, expulsados a las periferias de las ciudades, y nuestras comunidades son invadidas por los gobiernos y por otros agentes del sistema capitalista: iglesias, empresas de explotación de los recursos naturales, pequeñas y medianas empresas de asesoría beneficiarias del tema indígena, las ya conocidas ONGs de todas las ramas y matices. En estos tres siglos de convivencia con estos grupos, intercambiando bienes materiales y también ideologías, llegaron hasta nosotros las necesidades sobre todo de las mercancías manufacturas, el mercado y la moneda.
La ausencia de un dialogo horizontal e in-tercultural, transformó nuestras economías autónomas y libres, en procesos dependientes y ha nosotros en “pobres y marginados”. El involucramiento en las redes del mercado sea como consumidores o como mano de obra es una realidad en los pueblos en toda la amazonía. En nuestras comunidades en los últimos 30 años, llegaron propuestas de todo tipo y personas de todas las nacionalidades, con proyectos de las más variadas ramas económicas y un lenguaje raro de “colectivismo”. Todo se volcó comunitario, del centro de acopio a la chacra. Un sistema de manejo raro pero, según sus ideólogos basado en nuestra propia realidad. En la era de los proyectos, usamos la Minga, el Puxirum hasta agotar su potencialidad. Es evidente que nosotros no nos entendíamos mutuamente, nuestro sistema socio económico, basado en la reciprocidad jamás fuimos entendidos.
Nuestra colectividad, no esta en hacer todos juntos. No, lo que nos hacen únicos, es que tenemos una responsabilidad como grupo, es decir donde come uno comen todos. Las actividades que se ejerce en el grupo familiar y el producto generado en eso núcleos, son los que van hacer girar el sistema de reciprocidad. Es decir, en nuestros pueblos hay siempre uno que se responsabiliza. No porque una chacra, es “de la comunidad”, sino porque es suyo. El sentido individual esta presente, pero la diferencia es que nosotros compartimos con los demás el resultado de nuestro sudor y así todos los miembros de una comunidad son beneficiarios de la labor individual. Todo tiene dueño en nuestros pueblos, los únicos que no tiene pertenencia son los animales, frutos silvestres, peces del río y la tierra, porque estos fueron cosechados por los espíritus mayores. Para la seguridad y usufructo de todos, sin embargo estos tienen sus reglas de uso y las sanciones a quien las viola.
Con el pasar del tiempo y llegaron los agentes externos, con sus nuevas necesidades y el surgimiento de otros tipos de intercambio. La agresión a nuestra fuente de vida: el territorio, emerge la necesidad de defensa de eso espacio material y simbólico fundamental para nuestra existencia como pueblos que somos. Creamos formas de organización sociales de acuerdo a lógica del Estado, lejos de nuestros pueblos. El mantenimiento de esas organizaciones fueron garantizadas durante algunos años con los recursos de la cooperación internacional. Al principio fáciles de acceder, per con el pasar del tiempo acabaran generando una dependencia generalizada, y el descuido en crear fondos de mantenimiento desde las posibilidades de las comunidades.
Con las escasez de los fondos y la importancia de las organizaciones, de representación política, se asumió con mucha responsabilidad y se incentivo con acciones importantes en el campo del fortalecimiento institucional como es el caso de los Planes de Vidas de los pueblos y de la Agenda Indígena Amazónica a nivel de la COICA, y sus organizaciones miembros. Desde esa visión referencial se impulsa acciones económicas con anhelos de organizar fondos de capitalización internas, para que en futuro bien próximo se acabe con la dependencia de los fondos externos.
En esto sentido, COICA busca aumentar el capital del Fondo Fideicomiso; AIDESEP del Perú con la organización de un fondo de sostenibilidad con aporte de los funcionarios y dirigentes mensualmente. La COIAB, de Brasil por medio del Centro Yakiño organiza un centro de venta de artesanías en Manaus, alimentada por una red de artesanos indígenas en toda la Amazonía. La CONIVE y ORPIA de Venezuela ofrecen asistencia técnica a las comunidades para el desarrollo de programas de Ecoturismo, administradas por las mismas comunidades, así estimulan la producción de artesanía por parte de las mujeres. La OIS de Surinam, de igual manera también esta apoyando la producción de artesanías por parte de las mujeres. La CONFENAE del Ecuador, por medio de sus organizaciones de base está trabajando en varios campos de la economía local para fortalecer el ingreso a los indígenas y a las organizaciones, en ecoturismo, artesanía, incluso formación de empresas de servicios de aviación.
Todo este proceso es muy nuevo y como tal esta siendo fortaleciendo de manera progresiva, pero, falta mucho camino por delante para consolidarlo. Pero lo importante es que ya se empezó. Esas actitudes positivas frente a los desafíos es alimentada por la gran convicción que tenemos. Nosotros no somos pobres y muchos menos miserables, lo que vivimos hoy es la destrucción de nuestro recursos socio ambiental y por eso no estamos dispuestos pasivos esperar el colapso total de nuestros recursos y de nosotros mismos, Todo a nombre se un “desarrollo” que todavía esta puesto para responder las necesidades ajenas. Esperamos que muchos estén con nosotros en este esfuerzo de seguir nuestro propio proceso social, económico y cultural con nuestras formaspatrones de consumo, los cuales viven y dejan vivir, en nuestros territorios. |